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sábado, 25 de agosto de 2012

Dos por uno: llévele, llévele


Así es, estamos de promoción. O en otras palabras soy una tramposa. Escribo esta entrada en este querido blog para comentar que escribí en otro blog: Másciencia por México.



Más ciencia por México es una iniciativa de un grupo de jóvenes, la mayoría estudiantes de posgrado de ciencias (con cierto sesgo a genómicas) y su objetivo es simple: promover el avance y la excelencia de la ciencia, la tecnología, la innovación y la educación en México. La organización está empezando, por lo pronto uno de los proyectos es formar un blog de divulgación y discusión de la ciencia.

Hace unos meses recibí un correo invitándome a participar. La verdad es que es un honor y un gusto. Mi última entrada es una especie de comentario sobre laconferencia Evolution 2012 a la que asistí en julio (a quienes conozcan a Paquito el colmoyote les va a gustar, pues la entrada incluye un video sobre otros parásitos de lo más interesantes), antes ya había escrito sobre cómo ladistribución de la biodiversidad varía en el espacio y el tiempo y cómo es que podemos utilizar el ADN y herramientas moleculares para estudiar tal fenómeno.

Pero el verdadero gusto, el  mayúsculo, fue enterarme de la existencia de Más ciencia por México. Me parece una iniciativa aplaudible (me encanta la palabra aplaudible, algo tiene, porque bella, bella no es) y el blog está lleno de contenido de calidad y de lo más interesante. Miren por ejemplo esta entrada sobre cucarachas biónicas (fascinante) o esta otra que discute la diáspora de científicos mexicanos.

Ojalá que muchos más jóvenes científicos se animen a escribir de forma regular y sobretodo que los cibernautas lo adopten. Para este tipo de cosas es que el internet es tan maravilloso. Además, el blog no se trata solo de divulgar temas básicos, sino también temas que están aún en el horno de la creación científica. En otras palabras,  muchos de los que escriben son estudiantes de doctorado hablando de sus propios proyectos o de temas que la comunidad científica discute a nivel internacional, como por ejemplo de si se deben o no censurar los resultados y métodos entorno a lainvestigación de virus, pues en malas manos potencialmente podrían ser utilizados en contra de la humanidad.

Por último la página no se trata nada más de un blog. También está, Proyecta, un concurso de fotografía y video acerca de esa pregunta que los estudiantes de doctorado enfrentamos siempre: ¿de qué se trata tu proyecto? Aquí los ganadoresde Proyecta 2011.

En fin ya no la hago más larga: así es, estamos promocionando. O en otras palabras entren, sigan en Facebook / twitter, suscríbanse por correo electrónico, divulguen y sobre todo lean las entradas de blog que Más ciencia por México tiene para ustedes.

Posdata: seguiré escribiendo en Historias desde el biogalón pero a manera de anecdotario y blog más personal, que es, de a por sí, lo que ya es este sitio querido. A Más ciencia por México le dedicaré entradas más enfocadas a la divulgación de la ciencia.  Ahí nos vemos.

viernes, 22 de junio de 2012

Science is a human thing


Hacer ciencia es difícil. En los últimos meses varias veces me cuestioné en forma seria si vale la pena que una mujer cómo yo haga un doctorado en biología evolutiva en una universidad del primer mundo. Me lo pregunté porque allá, del otro lado del Atlántico, está la tierra volcánica donde nací, donde tenemos serios problemas sociales y ambientales qué resolver y para los cuáles el tema particular de mi doctorado no aportará respuestas directas. Las dudas se desataron porque el clima político de México se encuentra por entrar a la última fase del huracán que han sido las elecciones presidenciales. Las noticias y el activismo me hacen pensar si no estaría mejor allá, viviendo esa parte de nuestra historia. Durante algunas semanas me azoró el temor de haberme equivocado, de pensar que hubiera sido mejor dedicarle mi esfuerzo a temas sociales o económicos, siquiera a un área de la biología más aplicable a la relación de los seres humanos con el resto de la biodiversidad del planeta. Suena a tormenta personal en vaso de agua, lo es. Pero también es parte de los existencialismos por los que muchos estudiantes de doctorado pasamos, y créanme: un bache que no es trivial esquivar.

Sin embargo ya voy aprendiendo. Sé bien que hacer ciencia no me deslinda, no nos deslinda de ser ciudadanos y personas. La especialización no implica desentendimiento de las otras realidades. Los sistemas se cambian no sólo haciendo cosas distintas sino haciendo las mismas cosas de forma distinta. Los problemas de la sociedad los arreglaremos siendo sociedad y siendo individuos, no con héroes, divinidades ni magia. Necesitamos ciencia como necesitamos de las otras profesiones creativas por las que la humanidad es maravillosa. Y luego, entre ayer y hoy en particular, el entusiasmo por mi trabajo se encendió con ese placer que llena de endorfina y que nos puede mantener contentos tras agotadoras jornadas de trabajo. Tuvieron que ver dos cosas. Uno, ayer fueron los exámenes profesionales de dos amigos, ahora un y una gran bióloga (muchas felicidades a ambos). Su éxito inspira porque es compartir esta pasión que los biólogos tenemos por admirar y estudiar la naturaleza, por superar las dificultades y la frustración que el hacer ciencia pone en la vida diaria del campo, el laboratorio y el análisis. El conocimiento es una forma de belleza y hacer ciencia una forma de arte. Lo que hacemos es grandioso. Y dos, hoy mientras leía un artículo se me ocurrió cómo (tal vez) analizar unos datos y me puse tan contenta que convoqué a hacer una #VictoryDance en el cubículo. Producir datos, generar ideas, resolver problemas y entender un poquito más de cómo funciona el mundo natural llena los ánimos con una sensación que no sé describir. Me imagino que lo mismo sentimos al aprender a caminar, que por eso dar brincos de gusto no es una metáfora sino una descripción literal.

Ahora el porqué del título de esta entrada: science is a human thing (la ciencia es cosa de humanos) en respuesta al video de science is a girl thing (la ciencia es cosa de chicas), financiado por la Comisión Europea y parte de una campaña que pretende promocionar la participación de mujeres en la ciencia:



Estaba yo en esta especie de éxtasis científico, feliz con mi reconciliación con la filogeografía, cuando unos compañeros me llamaron a ver esta triste pifia. Sobra intentar medir con palabras el tamaño de la indignación que me produjo verlo. Pocas cosas más peligrosas que los idiotas con buenas intensiones.

Quise mostrarles este video precedido de mi reflexión sobre el “qué hago haciendo ciencia” porque creo me ayudará a subrayar aún más el absurdo de su mercadotecnia. Mil veces he discutido con amigos y amigas esto de dedicarse a la ciencia. Recientemente el tema de las pláticas ha estado en torno al dilema de sentir que nuestra especialidad no contribuirá a arreglar los enormes problemas sociales y ambientales de nuestro mundo. Pero nunca entorno a si la profesión tiene suficiente glamour y maquillaje como para pensar dedicarse o no a esto.  El mundo está lleno de mujeres que queremos hacer ciencia no porque el Bromuro de etidio combine con un lápiz labial carmesí (que sí) , sino porque se enlaza con los ácidos nucleicos y brilla al ser expuesto a luz ultravioleta, propiedades gracias a las cuales lo podemos utilizar para detectar el ADN mediante una electroforesis, elemental técnica con la que empiezan muchos métodos que nos permiten responder preguntas que van de cómo ocurre la evolución a cómo curar el cáncer. En otras palabras el mundo está lleno de mujeres que queremos hacer ciencia porque nos gusta cuestionarnos el universo y obtener respuestas.

El video me parece sexista y estúpido y me alarma mucho que quienes tratan de hacernos un favor entiendan tan mal de qué se trata el problema. Si lo hubiera visto en otras circunstancias tal vez estaría cambiando mi dirección postal a la casita que tengo en la calle del desconsuelo esquina con avenida frustración. Pero el video me agarró en el buen humor que les comenté antes y  además los comentarios con los que fue recibido por hombres y mujeres en Youtube, Facebook (https://www.facebook.com/sciencegirlthing) y en tuiter (#scienciegirlthing) muestran que el mundo también está lleno de gente pensante que entiende muy bien los motivos reales, el sistema, las inercias históricas y el contexto social por los cuales hay aún un sesgo masculino en la ciencia.

Ánimos y a seguir trabajando que todavía hay mucho horizonte por caminar.



miércoles, 4 de abril de 2012

Breve nota

¿De verdad no he escrito nada desde noviembre del 2011? Eso dice la historia de este blog, que no creo tenga el don ni el defecto de la mentira. Lo curioso es que me sorprenda -el no haber escrito-, porque en realidad sí he dejado correr las palabras en otros sitios. Y he pintado, bueno, dibujado más. Tal vez lo que me extraña es cómo se va el tiempo, cómo se siente distinto, cómo he aprendido tanto y avanzado tan poco. Querida ciencia que busca explicaciones simples pero que para llegar a ellas a veces sigue las rutas más intrincadas. Parsimonia en los dos sentidos de la palabra.