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domingo, 23 de noviembre de 2014

Volver a México


México, vuelvo a ti
a tus volcanes, y tu selva
y tu miseria,
a tu historia triste sin gloria

Después de tanto
         que fue poco,
vuelvo a ti

Vuelvo sin saber ayudarte,
a inventarme un futuro,
        cuando a tantos falta presente
y la vida no es regalo seguro

México, vuelvo a ti
       sin cruzar tus desiertos
a tus avenidas y rascacielos,
a tus mercados, a tu risa,
al deleite náhuatl
de tus cantos

México, vuelvo a ti
     feliz y dudosa
por voluntad propia
e inercia histórica,
como la monarca mariposa
a bosques michoacanos

Dime México
¿a qué bosque de oyamel
    ardientes

llegan mis ojos?

2 comentarios:

Ticatla dijo...

Olvidé decir que publiqué una crónica, bajo el mismo título, en Mundo Nuestro. Aquí el link: http://mundonuestro.e-consulta.com/index.php/component/zoo/item/volver-a-mexico

Ticatla dijo...

Mi estimado Patricio Avitia respondió con este otro poema:

Lo más difícil es que el corazón de Durango
recorra sus paisajes sin heridas,
que el tiempo tenga las caricias suficientes
para sanar las horas degolladas
y apagar la lumbre que alienta en su figura.
Lo más difícil es que el día a día sirva para tejer
una canción de cuna que adormezca y abrigue
los caballos sin alma del olvido (bojedades del destino).
Lo más difícil es que la piel de su historia y de sus llanos,
rocen sin abrasar y acaricien sin daño
los encajes estrellados de las noches
que fueron el camino de Santiago.
Lo más difícil es que nuestras palabras
y el verde suspiro de sus sierras, rescaten
hoy de nuevo la canción más oculta, sin sangrar,
sin hacer de la vida cotidiana un esperpento.
Lo más difícil es que regresen sus aguas ligeras,
movidas por el viento contrario, suave, apenas
perceptible como pequeñas olas del río Nazas.
El resto es siempre fácil, sucede simplemente.