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domingo, 10 de agosto de 2014

Rossetta y esto que llamamos vida


Rossetta es una sonda espacial no tripulada. Un robot que dejó la Tierra hace 10 años con el objetivo de interceptar al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. El 06 de Agosto del 2014 pasado lo logró. Es la primera nave espacial en lograr reunirse con y orbitar un cometa. Si todo sale bien,  en noviembre será la primera misión que logre aterrizar en un cometa y enviar muestras a la Tierra.

Mientras tanto Rossetta ya está mandando datos. En su mayoría mediciones que no significan nada hasta ser analizadas por científicos expertos en el tema, pero también imágenes que hablan por sí mismas. Ésta foto del cometa la tomó el 03 de agosto del 2014:

 
Crédito: ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA

Como idea Rossetta nació en 1970 y como proyecto se aceptó en 1993. Pertenece a la Agencia Espacial Europea (ESA), pero la NASA también tiene instrumentos ahí. Este video explica de qué se trata el proyecto:




Aunque la inmensa mayoría de los humanos no tengamos nada que ver con su éxito o fracaso, yo he seguido sus noticias con la emoción que da ver jugar a tu equipo de futbol y sentir propia la victoria (o la goleada en contra).

Me es difícil describir la emoción que siento por estas cosas. Es la mezcla perfecta de saber que es algo que nunca se había logrado, más la expectativa de descubrimientos científicos sobre el funcionamiento del universo y más la fuerza social que hay detrás de un proyecto tan complejo, que duró tantos años y que involucra a tantas mentes trabajando juntas. Es de esas cosas que me gustan de nuestra humanidad.

La misma sensación me pasó al visitar el Gran Colisionador de Hadrones (creí que escribí algo al respecto, pero no lo encuentro en ningún lado, se ha de haber quedado inconcluso en alguna libreta). Y a veces, cuando estoy ante proyectos así me pregunto: ¿Qué hubiera pasado si en vez de Biología yo hubiera estudiado Física? No lo sé. Pero la realidad es que la vida no me hubiera dejado estudiar otra cosa.


No me refiero a la vida que adjetivan los poetas, sino a la que está contenida en las células. La que cubre de ecosistemas una de todas las rocas conocidas del universo. Hablo de la vida que saca energía del sol y de chimeneas volcánicas para extenderse en redes tróficas por toda la biosfera. De esa que se adapta y evoluciona a la deriva. Esa que no comprendemos, pero que algunos sentimos y estudiamos con la misma pasión con la que se ama algo sin saber porqué.

 Dedico esta entrada a Alonso Zamora.

miércoles, 25 de junio de 2014

Visas

Llevo poco menos de cuatro años fuera de México. Formalmente hago mi doctorado en Inglaterra, pero he vivido en Suiza y ahora lo hago en España. Para cada país tuve que tramitar una visa. La primera fue el papeleo normal para una estudiante, las dos segundas el suplicio asociado a estar en una zona gris (no-europea financiada por México que ni sería estudiante ni trabajaría para la Universitè de Lausanne en Suiza o el CSIC en España). Además necesité otra visa para ir a un congreso en Canadá y hoy viene a Madrid renovar mi visa (de turista) para Estados Unidos.

Cinco visas en cuatro años, con sus respectivas (y a veces repetidas) visitas a las embajadas, formularios y fotografías tamaño pasaporte con fondo blanco. Cuatro años de hacerme de amigos que crecieron en latitudes, longitudes y culturas diferentes. Con la mayoría tengo en común la ciencia, con otros coincidí bajo el mismo techo o en el mismo círculo. Entre mis colegas de profesión hay quienes no dejaron su patria, pero al menos la mitad somos extranjeros; algunos son esquejes que enraízan en cualquier suelo, otros nos proclamamos aves de paso con sito de anidación conocido y unos tantos van un poco a la deriva de donde soplen los vientos académicos. Cuatro años en los que sin buscarlo he forjado vínculos que ahora, o pronto, la geografía estira hasta Inglaterra, Japón, Estados Unidos y Brasil.

En unos meses dejaré Europa para volver a México como siempre han sido mi plan y mi ánimo. Lo que no era mi plan era sentir tan cercanos algunos de los sitios donde he vivido. Una no es la misma después de haber hecho propios otros rincones de la Tierra. Volver es también dejar pedazos de una regados por el mundo, como amores imposibles en puertos lejanos.

Una ola de golondrinas alborota el cielo de este rincón soleado de Madrid. Desaparecerán en un instante, yo tomaré un avión e iré a terminar de escribir mi tesis. Qué absurdos son los visados. Cuánta verdad hay en el poema de Adrienne Rich:



Adrienne Rich Reads Prospective Immigrants Please Note from BillMoyers.com on Vimeo.

Y que, con toda mi falta de profesionalismo en la ciencia de la traducción, les dejo también en español:

Inmigrante potencial, toma nota

Cruzarás
o no cruzarás esta puerta

Si la cruzas
corres el riesgo
de recordar tu nombre

Las cosas te mirarán por partida doble
y deberás mirarlas de vuelta
y dejarlas suceder

Si no cruzas esta puerta
es posible
vivir con dignidad

mantener tu actitud
sostener tu posición
morir con valentía

pero mucho te cegará,
mucho te evadirá,
sabrá a qué precio

La puerta en sí misma no hace promesas.
Es sólo una puerta.



En el inglés original:

Prospective immigrant please note

Either you will
go through this door
or you will not go through.

If you go through
there is always the risk
of remembering your name.

Things look at you doubly
and you must look back
and let them happen.

If you do not go through
it is possible
to live worthily

to maintain your attitudes
to hold your position
to die bravely

but much will blind you,
much will evade you,
at what cost who knows?

The door itself makes no promises.
It is only a door.

viernes, 30 de mayo de 2014

Hasta dónde llega la difamación contra Julia Carabias

Julia Carabias fue mi maestra y que trabajé con ella por algunos años en la Selva Lacandona. El pasado abril fue secuestrada por dos días dentro de la selva. La situación local es muy compleja y está ligada a la problemática e historia social de la región.

Escribí un texto con mi perspectiva sobre Julia, el trabajo de Natura en la selva y porqué creo que la difamación es algo con consecuencias serias para una sociedad como la nuestra.

Aquí el link al artículo publicado en Mundo Nuestro:

Hasta dónde llega la difamación contra Julia Carabias