Rossetta es una sonda espacial no tripulada. Un robot que dejó la Tierra hace 10 años con el objetivo de interceptar al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. El 06 de Agosto del 2014 pasado lo logró. Es la primera nave espacial en lograr reunirse con y orbitar un cometa. Si todo sale bien, en noviembre será la primera misión que logre aterrizar en un cometa y enviar muestras a la Tierra.
Mientras tanto Rossetta ya está mandando datos. En su mayoría mediciones que no significan nada hasta ser analizadas por científicos expertos en el tema, pero también imágenes que hablan por sí mismas. Ésta foto del cometa la tomó el 03 de agosto del 2014:
Crédito: ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA
Como idea Rossetta nació en 1970 y como proyecto se aceptó en 1993. Pertenece a la Agencia Espacial Europea (ESA), pero la NASA también tiene instrumentos ahí. Este video explica de qué se trata el proyecto:
Aunque la inmensa mayoría de los humanos no tengamos nada que ver con su éxito o fracaso, yo he seguido sus noticias con la emoción que da ver jugar a tu equipo de futbol y sentir propia la victoria (o la goleada en contra).
Me es difícil describir la emoción que siento por estas cosas. Es la mezcla perfecta de saber que es algo que nunca se había logrado, más la expectativa de descubrimientos científicos sobre el funcionamiento del universo y más la fuerza social que hay detrás de un proyecto tan complejo, que duró tantos años y que involucra a tantas mentes trabajando juntas. Es de esas cosas que me gustan de nuestra humanidad.
La misma sensación me pasó al visitar el Gran Colisionador de Hadrones (creí que escribí algo al respecto, pero no lo encuentro en ningún lado, se ha de haber quedado inconcluso en alguna libreta). Y a veces, cuando estoy ante proyectos así me pregunto: ¿Qué hubiera pasado si en vez de Biología yo hubiera estudiado Física? No lo sé. Pero la realidad es que la vida no me hubiera dejado estudiar otra cosa.
No me refiero a la vida que adjetivan los poetas, sino a la que está contenida en las células. La que cubre de ecosistemas una de todas las rocas conocidas del universo. Hablo de la vida que saca energía del sol y de chimeneas volcánicas para extenderse en redes tróficas por toda la biosfera. De esa que se adapta y evoluciona a la deriva. Esa que no comprendemos, pero que algunos sentimos y estudiamos con la misma pasión con la que se ama algo sin saber porqué.
Dedico esta entrada a Alonso Zamora.
