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domingo, 2 de febrero de 2014

Cállate

Cállate cerebro. Que sí hay mañana. Que sí hay futuro. Pregúntale a la historia y verás. No, no le preguntes a los periódicos, que el presente parece más de lo que nuestra infinita pequeñez puede contener en el cuenco de la mano. No sé cuál es la solución al narcotráfico, no sé como se rompe la espiral de la violencia. Tal vez otros sí ¿Con qué ecuación se sale del abismo a donde tenemos arrojado al país? No sé. Y sin embargo sé que sí hay futuro. Casi por necedad, pero más por la certidumbre de la historia. Por ver sociedades recuperarse del imposible. No sé cómo, no sé con cuántas cicatrices ni en cuántas generaciones, pero se puede. Y a veces es eso, cerebro, el impulso que hace falta: saber que la solución existe.